viernes, 17 de octubre de 2014

CONSTANCIA DE VISITA AL PSICÓLOGO


Tercera sesión

El día 9 de octubre llegue puntual a la cita con la psicóloga, ella me hizo esperar un momento debido a que estaba realizando un trámite, no tardo mucho y nos fuimos a otra oficina porque la de ella se encontraba ocupada. Entramos y me pregunto cómo me había ido con, si había logrado cumplir con lo encargado, le dije que me encontraba mejor debido a que logre cambiar ciertos aspectos en cuestión de relaciones con las demás personas pero lo encomendado la sesión anterior me estaba costando realizarlo debido a que es prácticamente algo nuevo para mí, me dijo que estaba bien, que poco a poco iba a fluir y que no me presionara. Le empecé a hablar de ciertos asuntos familiares que había pasado el fin de semana y me estaban causando conflictos, ella me pregunto que si estaba consciente de que probablemente yo estaba haciendo algo para provocar que mis padres reaccionaran así y me pude dar cuenta que ciertos comportamientos no eran los adecuados, por lo que la psicóloga me dijo que si quería que las cosas fueran diferentes tenía que empezar por cambiar ciertos hábitos yo misma porque el cambio tiene que empezar por mí y yo no podía cambiar a los demás. Me sentí bien porque a pesar que ya sabía ciertas cosas pude caer en cuenta que las estaba omitiendo, sin embargo pienso que nunca es tarde para resignificar algunos sentimientos. Para finalizar la sesión me pregunto qué pensaba de todas las sesiones que había tomado y que es lo que quisiera que hiciera, esto fue así como un buzón de sugerencias para la psicóloga, entonces le comente que me sentía cómoda hablando con ella y que hablar de ciertos asuntos ayuda mucho a modificar cosas que es necesario hacerlas. Como parte última me dio cita para dentro de 2 semanas porque sabía que la semana que viene son los exámenes.

Al salir, la psicóloga me deseo éxito en mis exámenes y que nos veíamos pronto.
Segunda sesión


El día 2 de octubre me presente de nuevo con la psicóloga, la cual me hizo pasar a mi cita de 9 de la  mañana, me saludo y me dio los bueno días. La sesión empezó cuando ella me pregunto cómo estaba y como me sentía en ese momento, le informe que me encontraba un poco estresada porque tenía varias tareas por entregar. Después empezamos a hablar acerca de lo que habíamos hablado la sesión anterior y me pregunto si había estado haciendo lo que me dejo encargado, le dije que sí pero solo había una parte que me costaba trabajo realizar del todo, ella a me dijo que es normal porque no se cambia de la noche a la mañana sino que lleva todo un proceso e implica tiempo. Repasamos algunos aspectos del tema anterior, después me pregunto si había algún otro tema del cual quería hablar y fue ahí cuando expuse un tema que desde hace mucho tiempo ha estado ahí sin resolverse y que a pesar que no lo hablaba con nadie me seguía  causando sentimientos encontrados, le hable del porque me sentía así, que es lo que creía y que sentía al respecto y como es un tema muy fuerte para mí no pude contenerme y llore para desahogarme. Después de pasar ese momento de desahogo la psicóloga hizo darme cuenta que estaba tomando un papel que no me correspondía y que estaba dejando de expresar lo que sentía realmente, al final cuando casi se terminaba la sesión me volvió a dejar unas actividades a realizar con respecto al último tema que tocamos, me volvió a dar una siguiente cita debido a que creía conveniente seguir tratando ese problema. Me quite con una sensación de tranquilidad ya que pude desahogarme con alguien que no me juzgo ni dijo nada respecto a lo que había comentado.
Primera sesión


El día 18 de septiembre de 2014, me presente a la primera cita con la psicóloga. Me pasó al consultorio y se presentó con el nombre de Karla Gabriela Cambranis Aguilar, me dijo mucho gusto y me saludo cordialmente; al principio me sentí nerviosa porque no sabía que era lo que realmente me iba a preguntar o me iba a decir. Lo primero que me pregunto, ¿Cuál fue el motivo de mi consulta? Le respondí que era por requisito de una materia llamada psicología organizacional y por lo tanto debía asistir a un psicólogo. La psicóloga me dijo q si solo quería cubrir ese requisito o me interesaba expresar algo más a lo que yo le respondí, que sí, creo que tengo algunos conflictos que resolver. Al principio me dio trabajo plantearle cual era la situación por la que estaba pasando pero poco a poco ella me condujo al punto al que realmente quería llegar, cuando le expuse el problema que me estaba causando conflictos, la psicóloga empezó a hablarme a preguntarme algunos detalles y poco a poco me di cuenta que lo que yo creía un problema realmente no lo era, simplemente tenía que aceptar que ciertas cosas eran diferentes. Hubo un punto en el que me sentí más cómoda porque pude darme cuenta que la psicóloga me estaba escuchando realmente y hacia que me diera cuenta de lo que estaba pensando y como actuaba realmente.  Al final cuando fuimos cerrando la sesión me pregunto cómo me sentía con lo que habíamos hablado, le dije que al principio estaba nerviosa pero que me iba más relajada debido a que pude hablar de mis sentimientos; por ultimo me dejo una tarea para la sesión siguiente de acuerdo a lo que habíamos hablado.